domingo, 30 de abril de 2017

Demise of the Crown - Idem


Año: 2016
Sello: Independiente
País de origen: Canadá

Siempre digo que hay que dividir entre el Power Metal americano y el europeo. Las diferencias son realmente claras, marcadas, y no son para ser tomadas a la ligera pues también marcan pautas en cuanto a actitud que expresa cada uno, además de las diferencias en el sonido, las formas que toman las composiciones y hasta en la presentación de los productos. Para ser más exacto y claro, el Power Metal hecho en países como USA y Canadá se despega de las voces extremadamente agudas, los ritmos tipo Speed Metal con el doble bombo repiqueteando constantemente, y las melodías de guitarra combinando armonías sinfónicas/clásicas con elementos más bien dulzones que le otorgan a dichas melodías un no sé qué excesivamente empalagoso. No me olvido de la actitud pomposa y las líricas fantasiosas, claro. Mientras tanto, en América se inspiran en el viejo y querido Heavy Metal de los 80's, con bandas como Judas Priest como base, pero incorporando elementos progresivos a la Queensrÿche, un dramatismo oscuro inspirado en escritores como Edgar Allan Poe (no sólo en las líricas, sino también en las atmósferas), y mucho groove al mejor estilo Metal de los 90's. Demise of the Crown van por este último carril, pues son canadienses. Y su primer disco es una prueba más que contundente de ello.
Groove a granel, melodías emotivas, capas de arreglos refinados combinándose con la parte más dura del grupo (arreglos de teclados, guitarras acústicas o bien eléctricas sin distorsión), variedad rítmica, un cantante con tantos matices como la música requiere, y la consabida grandilocuencia de tinte Clásico, pero usada con sapiencia, en momentos justos. Y un puñado de canciones que van de Buenas a Muy Buenas. Sí, una buena banda que ha grabado un buen disco.
¿Quieren composiciones en la vena más trágica/dramática de Nevermore? El disco abre con "We Are Invincible", canción que va por esos lares. Pero también está "Human Denial" y su groove a la Pantera. "Save Me" es la canción más europea de todas, recordándome claramente al Helloween de los momentos más acompasados y emotivos de los primeros "Keeper of the 7 Keys". Mas, inmediatamente vuelven a América y nos embelesan con exquisitas pistas como "Sides of the Wave" y la genial "Don't Worry", dos canciones que hubieran sido clásicos si las hubieran escrito bandas como Queensrÿche o Nevermore. Y así hasta el final, desgranando arreglos llenos de buen gusto, no exentos de pesadez (al fin y al cabo, hablamos de Heavy Metal), demostrando que todos los integrantes de la banda son realmente buenos en lo suyo, y por si fuera poco, acertando en la producción, con un sonido muscular, profundo y claro al mismo tiempo, además de que tiene tanto de clásico (en cuanto al sonido tradicional del Heavy Metal) como de moderno.
En otras palabras, aquí tenemos una banda que derrocha calidad, y que merece ser escuchada y difundida en claro apoyo al muy buen nivel exhibido por estos canadienses en su disco debut.

Facebook
Bandcamp
Youtube
Asher Media

sábado, 29 de abril de 2017

Herida Profunda / Hellbastard: Split



Año: 2017
Sello: Give Praise Records
País de origen: Polonia / UK

Dos bandas que ya han pasado por este blog, siendo los liderados por el entrañable Scruff Lewty una banda abonada a Puro Ruido. Dos bandas, por cierto, que practican estilos musicales emparentados, que mantienen lazos indivisibles en lo estrictamente ideológico, y que, en esta ocasión, se han unido para sacar a la calle un split sumamente entretenido para quienes gustamos de los estilos musicales aquí abordados. ¿Cuáles estilos? Ahí vamos.
Lo de Herida Profunda comenzó siendo un Crust Punk oscuro y rabioso, algo que ya expuse aquí mismo cuando me tocó reseñar el disco debut de la banda polaca. Mas, ahora no es un grupo 100% crustie pues han virado hacia algo más extremo aun, metiéndose casi de lleno en el terreno del Grindcore con raíces punkies. Si hasta me atrevo a compararlos con Agathocles, banda que parece haberlos influenciado no sólo en lo musical, sino también en las líricas.
Rudos, simples y directos, los Herida Profunda meten ruido a granel, y lo hacen bien. Mantienen su esencia punk intacta, pero han incorporado blast beats y el tratamiento vocal se enfoca más en los growls, mientras que los riffs acelerados son privilegiados antes que el clásico formato del Crust Punk. Si hasta aportan una versión del "You Suffer" de Napalm Death. Siguen sin parecerme una gran banda, pero hacen lo suyo dignamente.
Hellbastard está fuera de discusión para éste servidor. Es una banda que respeto y admiro muchísimo, y jamás he tenido motivos para dejar de hacerlo. Lo que encontramos aquí es material conocido por mí, y seguramente lo es para todos los fans del grupo. Tracks como "Going Postal", "Engineering Human Consciousness" y "Wolfsong" son harto conocidos por los seguidores del grupo, pues han sido incluidas en otras grabaciones de la banda. Mas, escucharlas de nuevo, y en un contexto diferente, no viene nada mal. Más aun cuando se trata de algunas de las mejores canciones que los de Newcastle han hecho en los últimos años. Siempre es un placer escucharlo a Malcolm y sus secuaces.
Hay que sumarle un detalle para nada menor, y que merece ser resaltado: el nivel de combatividad y honestidad mostrado en las líricas, por ambas bandas y que, como es bien sabido, es parte de la forma de manejarse de ambas bandas. Es por eso que no me extraña que hayan unido fuerzas ambos grupos para terminar sacando a la luz éste split, el cual fue editado originalmente en el año 2015, en una colaboración entre un número altísimo de sellos, en vinilo. Ahora, dos años después, el excelente sello Give Praise Records lo lanza en CD, formato que debería ser seguido por una edición en tape ¿no creen?

Bandcamp
Label
Herida Profunda
Hellbastard

Semper - Kháos



Año: 2017
Sello: Necromance Records
País de origen: España

No todos los discos pueden ser apreciados en su totalidad. Hay trabajos que me atraen más por lo que los artistas en cuestión crean en determinados pasajes del disco, y no por la obra en conjunto. O sea, existen discos de los cuales puedo resaltar detalles, momentos o cualidades determinadas antes que el Todo. Tal vez a ustedes les pase lo mismo, a fin de cuentas no se trata de algo extraordinario lo que estoy planteando. Esto es lo que me sucede con el segundo disco full de Semper, banda que ya tiene 10 años de trayectoria sobre sus espaldas.
Los canarios de Semper arrancaron en el 2007, grabando su primera pieza en 2010 (un EP llamado "Sin juez ni altar"), y sacando su primer disco full 3 años más tarde ("Alter Ego"). No me pregunten qué opino acerca de los trabajos previos de la banda pues no tengo ni idea. Por lo que voy a centrarme pura y exclusivamente en éste nuevo opus. Un disco que, como ya anticipé, me llega de a partes y no el todo. Es que hay tantos aspectos resaltables como de los otros, al menos para éste servidor.
Semper se meten en un camino complejo, pero bastante común hoy en día: la de mezclar estilos tales como Groove Metal con arreglos de corte Prog en clave Djent, arreglos más propios del Melodic Death, y bastante de Deathcore de tinte groovy antes que acelerado. Muchas bandas lo hacen, por lo que descartamos la posibilidad de hablar de innovación o sorpresas en este caso. Por supuesto, la combinación entre agresividad y melodía está a la orden del día, otra característica propia de dicha mezcla de estilos.
Lo hacen dignamente a lo suyo los canarios, sobre todo en la faz instrumental, en donde casi todos sus miembros demuestran una capacidad innegable a la hora de meterse en caminos sinuosos (por lo intrincado de los mismos) y salir airosos de allí. En particular quiero hacer mención a la labor de la base rítmica, quienes se llevan las palmas por su precisión y contundencia. Borja Miranda y Adrián Fernandez, batería y bajo respectivamente, son algo más que la base: son los cimientos del sonido de la banda. Bien los guitarristas Rafael y Conny, aunque en un escalón más abajo, según mi gusto personal.
Lo más flojo de la banda viene por el lado del vocalista Gabriel Pérez, quien aporta mucha agresividad, pero poca, poquísima variedad. Repite expresiones vocales constantemente, y empuja al grupo hacia un embudo de monotonía que nada tiene que ver con la complejidad imperante en la placa. Tampoco es que sean los jodidos Meshuggah (banda que amo), pero hay momentos bien complejos que exigen mayor expresividad por parte del cantante. Y no la hay, todo suena agresivo, pero chato, sin matices.
Lo mejor, junto a las performances de los miembros ya mencionados, viene por el lado de la producción, dándole al grupo un sonido moderno de alta fidelidad que encaja a la perfección con el estilo del grupo, y las 3 primeras canciones, en donde Semper muestran lo mejor de su repertorio.
En el debe queda la posibilidad de darle más gancho a sus composiciones. Tienden a desinflarse en ciertos momentos, no logran sostener los buenos instantes, y eso les puede jugar en contra de cara al futuro. Pero, así como no tengo problemas en dar mi opinión respecto a lo que no me gustó de la placa, tampoco tengo drama a la hora de decir que acá hay virtudes de verdad, y que esas virtudes, bien potenciadas, y puliendo aspectos que por ahora restan en vez de sumar, pueden llegar a convertirlos en una buena banda de verdad. Por ahora, lo de Semper es bastante digno.

Facebook
Bandcamp
Label


viernes, 28 de abril de 2017

Gateway - Scriptures of Grief



Año: 2017
Sello: Sentient Ruin Laboratories (cassette) / Independiente (digital)
País de origen: Bélgica

Aun resuenan en mi cerebro los mórbidos y pesados temas que Robin van Oyen creó y grabó para su disco debut, aquella monstruosa (y altamente adictiva) obra de 2015, autotitulada y editada por Hellthrasher Productions. Dos años más tarde nos llega su segundo disco full, habiendo en el medio de ambos discos un single ("Sights of Malevolence") y un EP ("Unhallowed Ruins / Rites"), ambos del 2016. La vara había quedado alta tras el debut, disco que reseñé apenas salió, y al cual le otorgué elogios a cantidades bien merecidas. Mas, llegó el momento de escuchar y reseñar el segundo larga duración, y los interrogantes comenzaron a surgir. ¿van Oyen nos iba a desnucar con sus composiciones extensas, maquiavélicas y subyugantes? ¿iba a apoltronarse en la comodidad que brinda el hecho de saber que hiciste un gran trabajo? (me refiero al disco debut). Vamos a desglosar dicho álbum.
"Scriptures of Grief" es, en principio, una continuación del debut en cuestiones meramente estilísticas. Doom/Death tórrido, abrumador, extremadamente pesado y lleno de odio y maldad. Ahora bien, en aspectos tales como el sonido y la composición, Gateway va más allá en todo aspecto. El disco posee un sonido gigantesco y saturado, al punto de que un oído no entrenado no podría comprender, ni sacar en limpio, ni un puto riff. Eso, claro está, a mí me parece una de las grandes virtudes del álbum. La guitarra emite acordes eternos que se propagan en medio de un sonido corrosivo y denso, con los graves y la distorsión llevados a un nivel de exageración grotesco, y que en Gateway queda muy bien.
En la faz compositiva, Gateway sigue haciendo Death/Doom (o Doom/Death, ustedes eligen) en la vena de Disembowelment, Winter y todas esas monstruosidades, pero con una personalidad avasalladora, con una identidad muy marcada. Y canciones que no hacen más que potenciar esa identidad con ritmos lúgubres, mortuorios, que sirven de soporte para que Robin regurgite con su gutural voz frases incomprensibles, pero que uno imagina cargadas de palabras de muerte, odio, caos y desesperación. De ultratumba en todo lo concerniente al sonido de Gateway, acá no hay espacio alguno para melodías límpidas ni arreglos delicados: Gateway es el horror hecho Doom/Death.
Por cierto, los tracks no tienen nombre pues Robin van Oyen usa números romanos. Hablando de Roma, la pista llamada "III" es la gloria, aunque los tracks previos no se quedan atrás. 3 canciones en 30 minutos que, al igual que su antecesor, dejan al oyente lleno de negatividad...y un placer morboso. O sea, un excelente disco de Doom/Death mortal y escabroso.

Bandcamp
Facebook
Label

jueves, 27 de abril de 2017

Eschatos - The Grand Noir


Año: 2016
Sello: Starwolf Records (cassette) / Flesh Vessel Records (vinilo "12) / Independiente (CD/digital)
País de origen: Letonia

Banda relativamente nueva es esta que hoy les traemos, y bastante interesante, por cierto. Con la bella Kristiana Karklina al frente del grupo, como cantante e imagen más sobresaliente de la banda, estos letones llegan a su segundo disco, el sucesor del debut "Hierophanies", con una propuesta que amalgama un cúmulo de influencias ajenas al estilo del grupo (Black Metal), y que terminan por darle una cariz progresivo a la cuestión.
"The Grand Noir" comienza muy bien, y finaliza muy bien. Aunque en medio de estos puntos haya algunos pasajes poco atractivos, en líneas generales el disco tiene un encanto particular, además del inteligente manejo que este sexteto hace de todas las variantes a las cuales echan mano.
Como dije, el álbum comienza muy bien, puesto que el instrumental con el que abren la placa, "The Grand Noir Rising", trae a mi memoria al Pink Floyd de los tiempos más psicodélicos, con esa atmósfera cósmica en la vena de lo hecho por los británicos en el mítico show en las Ruinas de Pompeya. Pero, dicho encanto musical es tan solo una introducción, y como tal, es tan sólo un preámbulo para lo que vendrá. El track que sigue abre el fuego blacker, y lo hace dignamente, aunque baja un poco la calidad, mas no la intensidad, según mi parecer. "In Whole Alone Is Good and Elsewhere Nowhere", la canción en cuestión (la segunda pista, y la primera con voces), tal vez sea lo más flojo del disco, y hasta hace pensar que lo hecho en la intro fue un espejismo. Por suerte no es así, ya que el grupo procedente de Riga, comienza a levantar ostensiblemente y no sólo eso, terminan sacando de la galera algunas cosas realmente buenas.
Claro, hay un detalle que no es menor. Así como "In Whole Alone..." es Black Metal común y corriente, con todos los clichés insertados sin mucha creatividad (pero con ideas claras, hay que admitirlo), lo que sigue sirve para que el grupo comience a jugar con las texturas, saquen a relucir matices de lo más variados, y exploten parte de su caudal creativo con bastante inteligencia. Digo que explotan parte de su caudal pues estoy convencido de que pueden dar más, bastante más. Canciones como "On The Divine Names", "Feast of a Thousand Beasts" y el estupendo cover de Silencer "Sterile Nails and Thunderbowels", ilusionan y hasta hacen delirar a este exigente servidor, pues abordan su faceta más progresiva y le meten toques de Psicodelia, atmósferas opresivas, voces con una interesante cantidad de recursos, armonías gélidas que contrastan con la intensidad fogosa, y un buen gusto nada despreciable. Es más, me dejan pensando en lo siguiente: lo hecho en esas tres canciones, más lo mostrado en el exquisito comienzo, es la veta que debe seguir y aprovechar la banda. Les sobra calidad cuando se meten en ése terreno (el del Black progresivo lleno de ideas audaces), mientras que la piel más convencional no les sienta muy bien que digamos.
Si se asientan en su costado más Prog, y le sacan provecho, además de empujar sus propios límites, si hacen eso, entonces, en breve estaremos hablando de una gran banda. Hoy por hoy, Eschatos son una buena banda, una promesa para tener muy en cuenta, y punto. Por supuesto, este segundo disco es culpable de que las expectativas de cara al futuro sean altas.

Bandcamp
Facebook
Spotify
Dewar PR

miércoles, 26 de abril de 2017

Defiance of Decease - Suicide


Año: 2015
Sello: Narcoleptica Productions
País de origen: Rusia

Ayer publicamos la reseña que mi amigo Juanlón hizo del nuevo álbum de Funeral Tears, one man band rusa que practica un Funeral Doom de alto nivel en cuanto a calidad. Así como esa reseña, desde hace tiempo venimos hablando de lo hondo que ha calado el Doom Metal más gutural y dramático en parte de la comunidad metalera rusa, teniendo, incluso, sellos dedicados exclusivamente a vertientes tales como el Doom Death o Funeral Doom. Vamos a seguir en Rusia, vamos a continuar dentro del mundillo del Doom. Mas, en este caso, la cosa va a ir por el lado del Gothic Doom.
En los 90's se había puesto de moda esta ramificación, propulsada por bandas como Paradise Lost y su emblemático disco "Gothic", My Dying Bride y buena parte de su material, y varias bandas que hicieron del contrapunto vocal hombre con voz gutural-mujer con voz de terciopelo, un culto. A eso le sumemos líricas trágicas que abordaban temáticas de tal índole, pero desde un punto de vista romanticista. Defiance of Decease parecen haber mamado desde chicos todo lo que se hizo en ese rubro en los 90's, pues hasta en el sonido están marcadamente influenciados por dicha manera de hacer Doom Metal.  
Lo hacen dignamente, aunque no les sobre nada. "Suicide", único disco del sexteto hasta la fecha, posee todos y cada uno de los detalles que fueron (son) característicos del Gothic Doom, sin que sobre ni falte nada. Ajustados en todos los aspectos, estos oriundos de Cherkessk hacen uso del contraste vocal antes mencionado, con preponderancia de los guturales de Ricardo Digolos (guitarrista, además de cantante), con el apoyo vocal de la blonda Juliana Stadman (tecladista, a su vez). Por supuesto, los teclados aportan melancólicas armonías que son reflejadas con brillo y delicadeza, aunque dichas armonías tampoco son brillantes; pero, al menos cumplen con su cometido. Guitarras que no suman muchos arreglos, y que tienden a limitar su labor a lo más directo: acordes lánguidos y pesados, con algún que otro arreglo de sonido limpio y arpegiado. La base rítmica no escapa a dichas cualidades: simples, apegados a los ritmos lentos y tradicionales del género, y un manejo interesante de los cortes y cambios.
En lo compositivo no dicen mucho, aunque lo suyo sea bastante ameno. No hacen nada que no hayamos escuchado cientos de veces, en otras palabras. Eso sí, hasta en el sonido se nota que buscan repetir lo hecho por sus bandas favoritas. Bueno, en todos los detalles se les nota. Y así como esa característica les permite darle a su obra una forma bien definida y reconocible, también hace que lo de Defiance of Decease suene un poco añejo. En otros términos, no logran sonar actuales. "Suicide" hubiera sido otra cosa si lo hubieran grabado en 1993. Pero, la realidad indica que salió en 2015...y que suena como si fuera del '93. Para los nostálgicos, este disco puede suponer un hallazgo entrañable y altamente recomendable. A mí, si bien la banda no me disgusta en absoluto, me deja un poco frío al final del disco, pues así como la obra -en su totalidad- suena un poco desfasada, tampoco tiene mucho gancho. De cualquier manera, no dudo a recomendárselo a los fans del estilo.

Bandcamp
VKontakte


martes, 25 de abril de 2017

Funeral Tears - Beyond The Horizon


Año: 2017
Sello: Satanath Records / Cimmerian Shade Recordings
País de origen: Rusia

Siempre es un gusto recibir material proveniente de las gélidas tierras Rusas, más todavía si se trata de Funeral Doom, pues aquellas latitudes parecen especialmente propicias para engendrar proyectos de gran calidad dentro de éste género, (la mayoría de las ocasiones, claro). En este caso se trata del proyecto en solitario del multi instrumentista Nikolay Seredov, también integrante de Стахановцы (Stakhanovite) y Taiga, quien tras una década de actividad presenta en sociedad este "Beyond the Horizon", la nueva y tercera placa a la fecha. Siguiendo la línea de sus antecesores, reúne todos los requisitos que debe tener un buen disco de Funeral Doom y no falla, tal como desglosaremos a continuación.
El tema que abre la función, “Close My Eyes”, presenta un riff minimalista complementado por arpegios limpios o con delay, según el momento, dando variantes a la atmósfera opresiva reinante. Fórmula que utilizará durante todo el recorrido del álbum, imperando el buen gusto en las melodías. “Breathe” sigue la misma tendencia, comenzando con una hermosa melodía de guitarra limpia como motivo principal, alternando con pasajes más cercanos al Doom Death de My Dying Bride (incluso una voz a la Stainthorpe no vendría nada mal sobre dicho motivo). Uno de los momentos más emotivos del disco sin duda, realmente una belleza. “Dehiscing Emptiness” es otra oda a la angustia, con una melodía en la vena de Shape of Despair, bien minimalista, arrastrado y mala onda, tal como debe ser. “I Suffocate” continúa sumiéndonos en la desesperanza, en un principio con la misma tónica del anterior pero decantando en melodías similares a las de los tracks anteriores, de factura Saturniana, con pasajes de arpegios limpios, añadiendo en este caso voces susurradas que acrecientan esta sensación agobiante. 
El tema que da nombre a la placa “Beyond the Horizon” no se sale un milímetro del libreto, otra gran pieza del mejor funeral doom con todas las letras, un fatal naufragio dentro de un denso, obscuro e insondable mar de lodo, para alcanzar finalmente la tranquilidad eterna… Pues sí, “Eternal Tranquility” es el cruel desenlace de esta muy buen obra, volviendo a las melodías arpegiadas y a los riffs tendidos. Sin embargo en cada canción Nicolay hace uso de recursos distintivos, en este caso mediando los 4 minutos, un corte da lugar a una especie de loop de guitarra, precediendo el cambio de tiempo que desembocará en un segmento melódico con solo incluido, para luego regresar al trágico medio tiempo inicial y así desvanecerse en el éter. Las melodías son forjadas directamente desde las 6 cuerdas, tanto en sus secciones limpias como distorsionadas, simples pero con mucha clase y elegancia. El trabajo vocal consta de growls durante la mayor parte del tiempo, salvo en las partes donde las guitarras suenan libres de distor, y esporádicos gritos desgarradores al final de las frases donde se produce el quiebre de la atmósfera. Los sintetizadores o teclados sirven a modo de colchón de la melodía principal, reforzando la atmósfera mencionada. La batería es la clásica del estilo, bien minimalista y básica, siendo su mezcla la menos adecuada quizás, pero sólo es una impresión personal. Más allá de eso, estamos ante una obra a la altura de sus antecesoras, y ante un artista que seguramente seguirá llenando de tormento y angustia este mundo decadente.

Reseña hecha por Juanlón (guitarrista de Disnomia y Lanthanein).

lunes, 24 de abril de 2017

Cut The Navel String - Takis


Año: 2015
Sello: Atypeek Music
País de origen: Francia

Un disco fabuloso que, a 20 años de su lanzamiento original, fue recuperado del ostracismo por el genial sello Atypeek Music. Originalmente, "Takis" fue editado por Roadrunner Records, cuando éste sello era una garantía de buena música pesada. El único disco de la banda francesa, por cierto, el cual se convirtió rápidamente en una pieza de culto y de colección para los fans de este tipo de música, quienes ahora tienen la chance de volver a escucharlo, o de volver a tenerlo (en caso de que ya no tengan su copia original, la de Roadrunner), y de paso, para que aquellos que nunca los escucharon puedan hacerlo y delirar mientras el frenesí sonoro se apodera de ustedes.
Un par de renglones más arriba hablé de "éste tipo de música", pero no dije nada acerca del estilo en sí. Miren, pongamos las cosas de esta manera: Cut The Navel String sonaban como si hubiera habido una orgía entre Killing Joke, Fudge Tunnel, Unsane y Pitchshifter, incluyendo en la orgía las disonancias del Voivod más espacial. O sea, algo así como mezclar Industrial, Noise Rock, los ritmos sincopados de los 90's, algo de psicodelia y mucha locura, mucha. Y violencia, pero a granel. Es que Cut The Navel String no necesitaban ser una banda de Metal Extremo para sonar violentos, puesto que, indudablemente, parte del bagaje sonoro de la banda procedía del Hardcore y del, por aquel entonces, incipiente Post-Hardcore (aunque en aquella época se solía usar la etiqueta neocore), todo dentro de un marco de caos y angustia desesperantes, fuentes de inspiración de la banda.
Producido por el genial Alex Newport (sí, el mismo de Fudge Tunnel y Nailbomb), "Takis" posee la impronta de aquella década gloriosa para la experimentación dentro de las vertientes más duras, de cuando no importaban tanto las etiquetas y sí importaban las ganas de romper parámetros, con la (in)sana idea de despegarse de lo hecho en los 80's. Filoso y desesperante en todo momento, el primer y único disco de los franceses estos agarra al oyente del cuello y lo aporrea a base de guitarras cortantes, ritmos sincopados que se potencian con el uso de la percusión, una voz llena de rabia, y sonidos industriales que son insertados en momentos puntuales, en lugares selectos.
No hay manera de elegir un tema por sobre otro, pues "Takis" ronda la perfección. Pero, si me apuran, debo decir que la arremetida final con "Linear Correction Magnets", "Bloody Stains", "No" y "Hopeless Case", me dejan al borde de romper todo, pero sintiendo que voy a eyacular en dicho éxtasis violento. Pero, no me hagan caso en mi selección, y escuchen el disco completo, de principio a fin y sin alterar el orden de las pistas. "Takis" demanda al oyente que se ponga en estado de alteración mental y que se entregue, sin preámbulos ni resistencia, al desbordante descontrol creado, y recreado, por esta fantástica, y tristemente olvidada banda. Por suerte. Atypeek Music nos lo traen de vuelta al mundo, así que ya no hay excusas para ignorarlos. Y si deciden hacerlo, pues lo siento por ustedes.

Facebook
Label
Spotify
Grand Sounds PR