jueves, 20 de julio de 2017

Sleep - The Clarity


Año: 2017
Sello: Independiente (bandcamp) / Southern Lord Recordings (vinilo 12") / Williams Street Records (digital, 2014) / Independiente (digital, 2014).
País de origen: USA

Seamos sinceros, sin rodeos: éramos miles los que esperábamos que la banda nacida de las cenizas de Asbestos Death volviera al ruedo. Los tipos que se separaron tras lanzar el inmortal "Dopesmoker", los mismos que hicieran de las canciones extensas, o mejor dicho, una canción eterna (no sólo por su duración, sino también por su calidad), habían dejado a sus seguidores deseosos de más. Para colmo, los emprendimientos de sus miembros junto a las bandas post-Sleep no hicieron más que confirmar que estos tipos son unos genios. Matt Pike la rompió junto a High on Fire. Al Cisneros, no está de más decirlo, se dedicó a hipnotizarnos con Om, y fue parte de Shrinebuilder, uno de los mejores supergrupos de la historia. Es por eso, y porque amamos a Sleep, que ansiábamos dicho regreso.
Dicha vuelta al ruedo no fue con la banda completa pues Chris Hiakus, quien estuvo en el 2009, cuando Sleep retomó su camino, hoy ya no es parte del asunto. Mas, su reemplazante es Jason Roeder de Neurosis y Tribes of Neurot. No, no son ningunos tontos a la hora de elegir con quién tocar estos muchachos.
Yendo puntualmente al disco, cabe acotar que se trata de una sola canción, la cual dura casi 10 minutos y contiene todo, pero absolutamente todo lo que uno espera de ellos, y un poco más también. Y ése poco más surge del hecho de que la impronta de Al Cisneros, y la forma de cantar de éste muchacho, como si estuviera en medio de un ritual hindú, hacen que uno no pueda obviar a Om, que no se la pueda sacar a su banda del medio. Así y todo, es evidente que esto es Sleep. La esencia mántrica en su música. La cadencia hipnótica pero contundente. La guitarra apelando al minimalismo como medio de inducir al oyente en el trance. La voz de Cisneros, tan particularmente volada. La extensión de la canción, una marca registrada del grupo. Los toques psicodélicos, elemento que usan en momentos específicos y que permite apreciar y confirmar que hoy, guste o no lo que voy a decir, el mundo está lleno de nerds que no entienden un carajo de psicodelia. Sleep están fuera de toda crítica pues el trío en cuestión entiende a la perfección lo que es la psicodelia. ¿No me creen? Escuchen los acordes usados como si fueran un loop, ejecutados por el gran Matt Pike, o las entonaciones de ensueño de Cisneros, y luego me dicen.
Por cierto, si bien muchos han llegado a este nuevo track de Sleep gracias al lanzamiento de Southern Lord Recordings, lo cierto es que es un relanzamiento ya que la pista es del 2014, y fue creada para ser usada como parte del programa "Adult Swim Singles". Grabado por Noah Landis (sí, el bajista/tecladista/efectista/etc de Neurosis), y con John Golden a cargo de la masterización (All Pigs Must Die, Faith No More, Black Cobra, High on Fire, entre otros), "The Clarity" es un delicioso adelanto de lo que, creo yo, debiera ser el disco larga duración del regreso de una banda única. Digo, porque van a grabar un full lenght ¿cierto? Esperemos que no sea tan sólo una canción mesmerizante y nada más que eso.

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miércoles, 19 de julio de 2017

Cumbeast - Straight Outta Sewer


Año: 2016
Sello: Rotten Roll Rex
País de origen: Finlandia

Cuarto disco full en estudio de éste combo de pervertidos procedentes de Finlandia. Por cierto, cuarto disco full del grupo en la carrera, pero primero junto a Rotten Roll Rex. Y si digo Rotten Roll Rex, al mismo tiempo digo Groove. Veamos: Cock & Ball Torture, Gutalax, Mucupurulent, Brutal Sphincter, Cunt Grinder, Gineapig, y la lista sigue. Todos grupos que están unidos por cualidades puntuales, específicas: Groove en toneladas, sonido gordo y aplastante, y un humor retorcido y políticamente incorrecto. Algunos van por el lado del Brutal Death. Otros, eligen irse para el lado del Goregrind, e incluso no faltan aquellos que levantan la bandera del Porngrind. Es más, están aquellas bandas que se ubican en un punto intermedio entre todas estas etiquetas. Pues bien, Cumbeast no son la excepción a la regla, mis amigos: suenan a RRR.
Cachondos, variados, frescos, agresivos y pesados, los fineses se adentran en el mundo del Brutal Death ultra-groovy (pueden llamarlo Slamming Brutal Death, si así lo desean), y lo combinan con elementos extraídos del más marchoso Goregrind. ¿Cómo lo hacen? Bien, claramente lo hacen bien. Además, son audaces y desfachatados pues no le temen al experimento en pos de alcanzar cotas de absurdidad más que interesantes, logrando un contraste entre brutalidad y humor que apuntala al disco en todo momento.
"Guerrillaz of Sickness" aparece de entrada con su machaque arrastrado, pero usando cosas que desubican al oyente, tal es el caso de un corte de tendencia funky-rap que introducen casi llegando a los tres minutos (la canción dura poco más de 4 minutos y 30 segundos). Lo mejor del caso es que dicho arreglo no suena desubicado, suena certero y lleno de desparpajo.
Hay un aspecto que no puedo pasar por alto: los títulos de las canciones. El desparpajo del cual hablé recién no sólo se nota en la música, en los arreglos, en la actitud; los nombres de los tracks y las líricas exhiben un grado de locura y humor sanguinario absolutamente adorables...y enfermizos. Títulos como "Vulgar Display of Genitalia" o "Guttural Jumanji" (uno de los puntos altos del disco) me eximen de hacer mayores comentarios.
Mención especial para la base rítmica a cargo de Snoop Rott Iirot en bajo (quien es uno de los vocalistas, también) y Fleshpipe Mike en batería, dos verdaderas máquinas de meter groove en cada rincón del disco. Jizz Jake en guitarra y voz, y Rob O'Cock en guitarra rítmica, no se quedan atrás y hacen lo suyo sin fisuras, aportando machaques, riffs consistentes, locura y pesadez.
¿Gran disco? No, no lo es. Pero es sumamente divertido, y eso, en un disco de este tipo, no es poca cosa. A disfrutarlo sin prejuicios, amigos.

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martes, 18 de julio de 2017

Disrepute - C9H13NO3


Año: 2015
Sello: Defying Danger Records
País de origen: Alemania

Segundo álbum en estudio de éste quinteto teutón, quienes usaron la fórmula química de lo que conocemos como Adrenalina para titularlo. Y si hay algo que le sobra éste disco es adrenalina. No hay mucha imaginación, pero si hay tensión y energía desbordantes. Y con eso logran compensar cualquier falencia que puedan tener en su propuesta musical.
Simples y directos, la banda creada por Jens Bernhardt en el 2002 (Bernhardt ya no es miembro del grupo; se fue en el 2010) no se complica jamás, van a por todas y lo hacen sin preámbulos, pero sin arriesgar. Eso obliga al oyente, al menos en mi caso, a tener una visión partida del asunto, pues así como te aplastan contra la pared, también dejan en mi mente la sensación de que pueden dar más. Eso si nos remitimos explícitamente a la parte compositiva, porque si nos referimos a la agresividad que se desprende de la música del grupo, ni hablar, te aniquilan.
El disco comienza con tres mazazos letales: "Adrenaline", "Atheism" y "The Unborn Demon", canciones en las que encuentro resabios de Deicide, los colombianos de Masacre y los temas más directos de Malevolent Creation. Riffs a toda velocidad y sin concesiones. La batería es una explosión visceral que se expande a velocidad inhumana, mientras el bajo, con una presencia enorme (un acierto de la producción: no enterrar el bajo en la mezcla, darle protagonismo), soporta todo el peso del grupo, junto a la batería, claro. Y la voz vomitando frases de muerte, caos y odio. Eso es lo que encontramos cuando van a toda velocidad. Pero ¿es así todo el tiempo? No.
Resulta que en el cuarto track, una pieza llamada "Fuck You, the Heaven Can Wait", el grupo vira hacia algo más Heavy Metal, sin dejar de lado su esencia death metalera, pero apelando a riffs demasiado convencionales y un estribillo pegadizo, pero poco iluminado. Y ahí pierden puntos pues lo que mejor les queda a estos germanos es pisar el acelerador y disparar contra todo aquel que se cruce ante ellos. O sea, lo de Disrepute es bueno cuando hay blast beats, growls furiosos y guitarras afiladas. Sí, no me quiero olvidar del bajo (Thomas es un músico a tener en cuenta, amigos). Mas, cuando buscan salirse de ese molde, la banda pareciera perder el rumbo.
Por suerte, esto no sucede más que en dos temas: la ya mencionada "Fuck You..." y "Gates to Hell". Es decir que solamente dos pistas sobre ocho canciones son las que podemos obviar. El resto es un vendaval de Death Metal impiadoso, simple y certero. Nada nuevo bajo el sol, por cierto, pero bien hecho. Eso sí, aconsejo escucharlo a todo volumen. Es así como mejor se aprecian las virtudes del combo teutón.

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domingo, 16 de julio de 2017

Vai-te Foder - Poço


Año: 2017
Sello: Murder/Helldprod Records
País de origen: Portugal

Mi cerebro me decía "estás necesitando una (sobre)dosis de la música que escuchabas cuando tenías 16/17 años: Crust/Grind/Hardcore". Y sí, la estaba necesitando. Es que soy un melómano incansable y eso me lleva a buscar y buscar cada vez más música. Además, tiendo a tener épocas en las que ciertos estilos me atraen más que otros. Pero las raíces están ahí, siempre, para recordarme de dónde provengo. Los tres estilos que cité al comienzo de la reseña son parte eterna de mis inicios en la música dura. Y Vai-te Foder combinan las tres cosas tal como a mí me gusta: con precisión, una fiereza impresionante y con los huevos bien puestos. Combativos, salvajes y sin rodeos, como debe ser, maldita sea.
Se lo voy a resumir así luego puedo explayarme: Vai-te Foder son una explosiva y deliciosa mezcla entre Ratos de Porão y Extreme Noise Terror ¿les queda claro? O sea, no hay manera de que esto no te trepane el cerebro, estimado lector. Es como un gran FUCK YOU en tu cara, como un escupitajo antecediendo al dedo del medio levantado. Bueno, el nombre del grupo significa justamente eso, Fuck You, pero en portugués. Pues son portugueses y cantan en portugués, es por eso, entre otras cosas, que los comparé con la legendaria banda de João Gordo. Ok, eso y el estilo, candente, veloz y directo, que me recuerda a los discos de los brasileros en los 80's, pero con una clara tendencia grinder metida justo en el centro de la propuesta.
El disco ya comienza con una amenaza de bombardeo ("Realidade da Miséria"), pero lo mejor es que el bombardeo comienza en el segundo track, confirmando que el primer track es justamente una amenaza de ataque inminente. Y el ataque tiene momentos de virulencia devastadora, tal es el caso de la fiestera "Motorcrust Junkies" (para matarse en el mosh), la asesina "Porqué?", "Speed" (cuyo nombre es un resumen de lo que es la canción: pura velocidad). Y no quiero olvidarme de "Mundo sem Fim", ni de la emotiva "Opressão", o del brutal cover de Motörhead "The Hammer". Ok, vamos a decirlo de una puta vez: todo el disco es absolutamente infernal. No hay un puto segundo de desperdicio, ni uno. 37 minutos, 22 tracks, y un caos adorable de comienzo a fin.
Y voy a seguir elogiándolos, y de paso, acorto el camino hacia el final de la reseña. Si hablamos de Crust/Grind/Hardcore del más áspero, Vai-te Foder han hecho uno de los mejores discos del año, lejos. Además, y esto no es un dato menor para mí, me hicieron sentir como cuando tenía 16/17 años y atormentaba a mis vecinos con los discos de R.D.P., Extreme Noise Terror, Heresy y ése tipo de bandas. En resumen, es un discazo y listo.

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Dreaded Void - The Abyssal Plane of Suffering


Año: 2016
Sello: Dark Adversary Productions (CD) / Independiente (bandcamp)
País de origen: Australia

Este es un disco (o EP) del cual me es difícil y fácil decir algo. ¿Por qué? Porque es tan predecible, tan convencional, que me resulta muy fácil escribir algo pues ya sé qué decir. Pero, por otro lado, me es casi imposible decir algo que no haya dicho unas quinientas veces aquí mismo. En fin, vamos a ver qué sale.
Dreaded Void es un combo australiano que practica un Black Metal frío, sucio y sin complicaciones. Están claramente influenciados por los grupos más importantes de los 90's, los más influyentes, por lo que no resulta nada raro encontrar cosas que recuerden a Emperor, a Mayhem o Burzum, según el momento. Es muy intenso y breve, pues dura apenas 20 minutos y contiene tres tracks. El EP, el primero en la carrera del grupo, fue lanzado en septiembre del año pasado y solamente se hicieron 500 copias físicas.
Las características están muy claras: voz torturada, con gritos y algunos growls muy retorcidos. La guitarra no se mueve de lo que es el género, con riffs que emanan ira y oscuridad, tocando a mil por hora pero sin descuidar la melodía, que siempre es malvada. La base rítmica taladra al oyente, pero no descuida la variedad ni la precisión jamás. O sea, todo lo que ya conocemos, todo lo que el Black Metal viene siendo desde hace más de 20 años. Pero, y esto es algo obligatorio saberlo ¿es un buen EP o no? Es un trabajo muy agradable para el fan del estilo. Yo soy un viejo seguidor del Black Metal desde los tiempos de Venom, Bathory y demás, y siempre lo seré. Por lo tanto, escuchar "The Abyssal..." ha resultado ser una tarea nada desagradable para éste servidor.
Puede resultar repetitivo todo lo que he dicho hasta ahora, pero es inevitable que así sea. Lo de este grupo australiano es repetitivo, archi-conocido. Mas, eso no le quita sus virtudes, que las tiene. Claro, sería más sencillo no hacer esta reseña y decirle a los miembros del grupo "miren, ya escuché demasiadas bandas exactamente iguales y ya no quiero hacerlo", y descartar la reseña. Pero ¿acaso no sería despreciar los buenos momentos que hay en el primer disco de Dreaded Void? Además, y de esto estoy seguro, a los fans más acérrimos del estilo les va a gustar. A algunos más que a otros, pero estoy seguro de que los blackers van a saber apreciar lo hecho por el combo australiano en éste primer paso discográfico.
Por lo demás, sólo resta decir que van a tener que andar mucho para lograr destacarse entre tanta banda de Black tradicional.

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sábado, 15 de julio de 2017

Bestial Raids - Master Satan's Witchery


Año: 2016
Sello: Nuclear War Now! Productions
País de origen: Polonia

Podría empezar la reseña diciendo que Bestial Raids están detrás de la huella dejada por Blasphemy y bandas similares ¿cierto? Sin embargo, también podría obviar eso pues seguramente ustedes ya intuyen, o saben, en todo caso, que el trío polaco en cuestión está en esa senda. El nombre del grupo, el nombre del disco, la estética de la banda, los seudónimos que usan sus integrantes (Desolator, Necron y Sadist), todo en esta banda nos lleva a pensar en grupos como Blasphemy, Abhorer, los primeros Sarcófago, etc. Por lo que, si me lo permiten, voy a ir directamente al disco.
Rudo, crudo y malvado hasta el paroxismo, el tercer disco larga duración de Bestial Raids es un compendio de bases brutales, riffs explosivos y voces rasposas. Las estructuras son las convencionales, lo que implica que los blast beats se expanden desde el principio hasta el fin del disco, y que los cambios de tempo no son muy elaborados; en todo caso, son tan simples como extremadamente agresivos, algo que no debiera extrañar ni molestar pues el estilo exige que así sea. La voz pareciera viajar en medio de vientos apocalípticos y la guitarra no para de serruchar el cráneo del oyente con su sonido tremebundo y los riffs inhumanos. Lo mismo de siempre, lo que venimos escuchando desde hace décadas, con las características sonoras que tan en boga están desde hace unos 10 años, aproximadamente. Entonces ¿hay algo que haga que Bestial Raids se destaquen y/o diferencien del sinfín de bandas que suenan y lucen exactamente igual? Bueno, hay algo que les favorece ampliamente: suenan creíbles. Así como hay muchos grupos que solamente se limitan a copiar la fórmula sin reparo alguno, otros suenan como si dicha fórmula fuera algo propio; en otras palabras, logran que el oyente crea en lo que hacen.
Tanto Desolator aporreando los parches, como Necron incendiándolo todo con su guitarra, como Sadist regurgitando odio en cada vocalización, logran transmitir sensaciones creíbles, reales, honestas. La brutalidad es tangible, no es forzada, es natural. Desde "Elder Devilry" hasta "Darkness Visible" (primer y último track, respectivamente) la banda hace una sola cosa: tocar Black Metal inhumano, torpe y directo. Y lo hacen dignamente.
Tuve la chance de escuchar el anterior disco del trío, un opus realmente devastador llamado "Prime Evil Damnation" (2011), trabajo que es, según mi parecer, lo mejor de la horda polaca hasta la fecha. Así y todo, este nuevo álbum (editado en el día de mi cumpleaños, el 14 de noviembre) es un sucesor más que digno; de hecho, creo que es la continuación ideal. Tan ideal es en su rol de sucesor de "Prime Evil Damnation", que aconsejo escuchar ambos discos de forma cronológica.

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viernes, 14 de julio de 2017

Jupiter Hollow - Odissey


Año: 2017
Sello: Independiente/Autoproducido
País de origen: Canadá

Sin ser un experto en el Rock Progresivo (y en el Metal Progresivo), debo decir que me llama poderosamente la atención cuanta importancia se le ha dado en estos últimos veinte años al lucimiento personal por sobre la composición. Crecí escuchando vinilos de Yes, Emerson Lake & Palmer, King Crimson y Genesis gracias a mi tío, quien me inculcó la necesidad de escuchar y analizar dicho estilo musical (el Rock Progresivo) con el propósito de enriquecerme en todos los aspectos que hacen a un melómano, de los cuales no voy a decir nada al respecto aquí. Mas, a lo que voy es a lo siguiente: en los 70's la composición jugaba un rol preponderante, y si bien las canciones mostraban a intérpretes de un altísimo nivel, lo cierto es que las capacidades (fabulosas) de los instrumentistas no se ponían al servicio del ego (aunque, seguramente, todos tenían, y tienen, un ego bastante grande), sino al servicio de la música.
Con el advenimiento del siglo 21 el lucimiento personal, el derroche de técnica por sobre la creatividad en función de la canción, ganaron espacio y mucho de lo que escuchamos en materia de música compleja y ejecutada por virtuosos, no es más que un compendio de escalas, cortes, arreglos intrincados y dale que va, sin el menor sentido. ¿Cuántos grupos progresivos son realmente progresivos? Pocos. Pongan a Jupiter Hollow en la lista de bandas que son realmente progresivas. Cuando digo Progresivas, lo hago en el sentido de trabajar puntillosamente en la progresión de las canciones, en la sumatoria de partes que al unirse, terminan conformando un bloque complejo, sinuoso, pero atractivo para las mentes exigentes.
"Odissey" es un EP en donde los integrantes se lucen en lo individual sin recurrir al egocentrismo exacerbado ni a la exhibición -innecesaria- del virtuosismo de sus miembros. No, acá lo importante son las composiciones y eso hace que el EP en cuestión sea muy, pero muy recomendable. Todos los miembros de Jupiter Hollow (Grant MacKenzie y Kenny Parry) tocan realmente bien y no lo ocultan. Sin embargo, al momento de demostrar cuan bien tocan lo hacen elucubrando a través de las melodías, jugando con las texturas y moviéndose a través de los tempos, modificándolos, volviéndolos más o menos complejos, según la canción lo requiera.
Rush, A Perfect Circle, The Contortionists, y otros nombres a los cuales también les cabe el término Prog, son los que uno relaciona con la banda creadora de éste EP de cinco pista experimentales, atmosféricas en todo momento (escuchen "Ascending" y la pista que da nombre al disco), poderosa por instantes ("Over 50 Years"), intimista en sus mejores pasajes ("Hades Heart"), y fresca en un comienzo ("Deep in Space").
Rock y Metal Progresivo, pero hecho por un dúo (sí, son dos miembros nomas) que entiende que las capas de arreglos, que las melodías y las buenas ideas, complejas, exquisitamente elaboradas, son más importantes, y por sobre todas las cosas son más progresivas, que el derroche de técnica estéril.

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Asher Media
 

jueves, 13 de julio de 2017

Aegeon - Devouring The Sun


Año: 2016
Sello: Elegy Records
País de origen: Finlandia

Durante algunos años estuve bastante interesado en descubrir bandas del costado más angustioso y doloroso del Black Metal: el llamado Depressive Black Metal o Depressive Suicidal Black Metal. No es que me desvivía por conocer cuanta banda hubiera enmarcada dentro de dicho estilo, pero me atraía escuchar bandas nuevas, compararlas, descartar o comenzar a seguir bien de cerca a tales o cuales bandas. Mas, la enorme similitud entre la mayoría de los grupos que practican dicho estilo hizo que me alejara cada día más y más de tal vertiente. Hoy, unos cuantos años más tarde de aquel momento de interés por el estilo, sigo pensando que hay demasiadas bandas mediocres y no muchas que realmente hayan logrado crear música que trascienda a su tiempo y espacio. Aegeon pueden ser incluidos en tal etiqueta, sin lugar a dudas. Pero ¿están en condiciones de destacarse dentro del sobrepoblado mundo del DSBM? ¿o acaso corren la misma -mala- suerte que la gran mayoría de las bandas? Ni una cosa ni la otra.
Con siete años de historia, el dúo, que en realidad nació como una one man band en el 2010, bajo el mando de Lord Aegeon (hombre orquesta), pero que pasó a ser dúo en el 2012 con la incorporación de Khakh (guitarras), la banda finesa ha sacado dos discos de larga duración ("Devouring the Sun" es el segundo), un Demo y un EP. Nada mal, cuatro grabaciones en 7 años. Chequeando el material previo, debo decir que hay interesantes aciertos evolutivos en varios aspectos, aunque hay un detalle que pareciera repetirse y del cual uno no sabe si decir que es un error, un acierto o solamente una cualidad: el sonido.
Saturado hasta decir basta, dicho sonido ayuda a resaltar ciertos elementos, pero también hace que algunas cualidades queden ocultas tras la omnipresente saturación. Las melodías pueden apreciarse, pero no en todo momento. Hay pasajes que exigen una mayor claridad pues los arreglos, llenos de angustia y belleza a la vez, buscan mostrarse, ser resaltados. Sin embargo, algunos de esos -buenos- arreglos quedan tapados por una distorsión exagerada y una suciedad que puede ser útil en ciertos pasajes, pero que en otros resulta redundante e innecesaria.
De cualquier manera, el dúo se las ingenia para sacarle provecho a los estados de ánimo imperantes (ya saben, angustia, depresión, melancolía, desesperación, etc), sumado a que son músicos competentes. Gracias a esto es que hay canciones como "Ephemeral" o ""Art of the Terminal Metamorphosis".
En síntesis, un disco ideal para ponerlo de fondo mientras llueve, para contemplar el gris del paisaje, y hundirse en la soledad. Eso sí, traten de no hacerlo cuando tengan jaqueca pues el sonido de la banda no hará otra cosa que empeorarla.

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